Aprovechando la concha de los caracoles y una mecha de lana, se encienden las candelas.
Todos los años, la tarde noche del 14 de Mayo, podemos disfrutar en Cazorla de una tradición que perdura y que no nos dejará indiferente:
LA CARACOLADA
Para celebrar la fiesta del Patrón de Cazorla, San Isicio, se encienden miles de luminarias realizadas con la concha vacía de los caracoles, dispuestas para que dibujen figuras en honor del patrón y así alumbrar y embellecer la romería desde la ermita hasta la iglesia parroquial.
Es muy pintoresco y digno de ver, cómo los fuegos artificiales que reciben al Santo a la entrada del pueblo y que impresionan rodeados de montañas en el circo natural que envuelve a Cazorla y sirve de amplificador del sonido de los cohetes.
Después de la procesión, se celebra una Verbena en la Plaza de Santa María que se alarga hasta la madrugada.
Breve reseña sobre San Isicio, Varón apostólico y su ermita.
Según ésta, los apóstoles Pedro y Pablo escogieron a siete santos varones, los consagraron obispos y los enviaron a España, allá por el siglo I, con la misión de evangelizar. Sus nombres eran Torcuato, Tesifonte, Indalecio, Segundo, Eufrasio, Cecilio e Isicio. Se dirigieron a la Bética (hoy Andalucía) , a la colonia de Acci, (hoy Guadix), donde iniciaron su actividad. Isicio, fundaría su Iglesia en Carcesi o Cazorla, permaneciendo con sus ministros trece o catorce años convirtiendo a los gentiles de la zona.
La ermita es de sencilla arquitectura y reluciente en su blancor. Su nave se asienta sobre un basamento natural de piedra, al que se asciende en su fachada principal, por una tosca escalinata labrada en piedra.
En su interior, destaca la rudimentaria techumbre de madera, el presbiterio, ligeramente elevado, y, una hornacina con la imagen de San Isicio.
( de la web del ayuntamiento de Cazorla)



